Cecilia Gabriela Semana del 2 al 6 de noviembre
Cecilia Gabriela
Semana del 2 al 6 de noviembre

En general, la percepción de nuestra sociedad es que demostrar mucho afecto y prestarle mucha atención a una niña o niño, es la manera más fácil para “echarlo a perder”. Conforme a estas creencias, las hijas o hijos que son atendido constantemente, crecerán dependiendo de sus mamás o papás para todo, y se convertirán en una niña o un niño “mal educado” o con “mamitis”. Muchos papás caen en esta ideología por inercia, ya que así fueron tratados de niños o porque sus abuelas les dicen que así debe ser. Sin embargo, ¿alguna vez se han puesto a pensar si estas creencias tienen fundamentos? La respuesta es que no, no los tienen. Al contrario, las neurociencias han demostrado que para que un niño desarrolle correcta y sanamente su cerebro, necesita de constantes muestras de afecto.

Para que un niño desarrolle sus conexiones neuronales, o como lo suele decir Ana Serrano, “encienda su cerebro”, necesita del contacto con sus seres queridos. Una niña o niño al que se le habla, se le escucha, se le abraza, y se le permite explorar, participar, opinar, expresar sus emociones, etc., va a empezar de manera natural a hacer asociaciones positivas del mundo que le rodea.

En cambio, cuando un niño tiene carencia de afecto, no lo escucha, invalidan sus opiniones y emociones, no lo miran y no lo abrazan, su cerebro se angustia, se estresa y se daña. Esa niña o niño, al no recibir estímulos a sus sentidos no podrá realizar asociaciones positivas de su entorno, y en su mayoría solo podrá reconocer las asociaciones negativas, como el abandono, el miedo y la confusión.Bad Parenting Ways That Parents Should Avoid_6

Las niñas y niños que son atendidos y a los que se les brinda afecto, crecerán sintiendo empatía hacia las demás personas. Se sentirán seguras y seguros de si mismos y serán conscientes de que son personas sociales, que necesitan de los demás y que los demás necesitan de ellos. En cambio, las niñas y niños que sufrieron abandono o falta de afecto, crecerán sin esta empatía, pues desde su infancia sintieron el rechazo. Por lo tanto, no serán capaces de hacer cosas por los demás y sentirán inseguridad cuando formen parte de un grupo social.

Así que ya lo sabes, el afecto en las niñas y niños ayuda a que cuando crezca se convierta en un ser independiente porque se sentirá seguro de sí mismo y sabrá ser empático hacia los demás.

¡Hay que  ser PADRES MUY PADRES! Llámanos: 1209-7101